En estos tiempos, es mucho más fácil conocer una empresa, pues gracias a los avances y al internet, tenemos acceso a mucha información de manera rápida y sencilla: basta con googlear sobre alguien o algo para obtener más datos.

Esto también ha provocado que haya mayor competencia en el mercado y que muchas empresas se hayan visto en la necesidad de innovar en las estrategias de publicidad para llegar a más gente de una mejor manera.

La publicidad está en todas partes: en las redes sociales, en las calles, en el celular, en las revistas; en cualquier lado podemos encontrar publicidad ahora.

Por ello, te contaremos todo acerca de la publicidad, para qué sirve y cómo puede ayudar a tu empresa a crecer.

Primero tenemos que entender…

¿Qué es la publicidad?

La publicidad es una estrategia de marketing cuyo objetivo es valerse de un espacio para divulgar un producto, marca o servicio para llegar al público meta y motivarlo a realizar una compra.

Esta explicación se queda un poco corta, ya que no sólo es una estrategia, sino también un área de conocimiento enfocada en saber e indagar en cómo repercute o cómo funciona dentro de las relaciones sociales y culturales, ya que, dependiendo de estas, los publicistas podrán ser capaces de reproducir y fomentar los valores vigentes.

De acuerdo con Philip Kotler, la publicidad es “como una comunicación no personal y onerosa de promoción de ideas, bienes o servicios, que lleva a cabo un patrocinador identificado”.

Teniendo ya esto en cuenta, conozcamos cuáles son los principales objetivos de la publicidad.

Objetivos de la publicidad

 

Informar

Se deben transmitir conocimientos claros acerca del producto o servicio a publicitar, pero valiéndonos de elementos persuasivos para lograr el interés del receptor.

Los consumidores eligen entre cientos de ofertas a partir de la información que obtienen de estas, por eso es importante saber qué datos brindar y cómo darlos.

Se puede dividir la información en aquella que se enfoca en el producto, como novedades, precio, beneficios, características y aquella centrada en el mercado, esto es, decir dónde y cómo pueden encontrar lo que se está ofreciendo.

Persuadir

Otro objetivo de la publicidad es influir en las personas y convencerlas a través de la motivación para que realicen una compra. Hay varias formas de lograrlo:

Persuasión racional: está basada en la argumentación, el análisis y la comparación de la información obtenida a través de distintos medios. Esta, a su vez, puede ser:

  • Deductiva: una declaración generalizada y admitida se aplica a un caso concreto. Generalmente, esta proposición es resultado de un silogismo y no se explica porque, de hacerlo, se reduciría la eficacia
  • Inductiva: una experiencia en concreto da paso a una generalización, por ejemplo, si el producto le funcionó a “x” persona, entonces, también me funcionará a mí.
  • Retórica: se utiliza un lenguaje figurado para transmitir un mensaje..
  • Analógica: se da por medio de la similitud, la referencia o la evocación más o menos directa

Persuasión emotiva: se basa en el hecho de que la conducta humana es emocional, por lo que dota a los productos de significaciones y valores positivos y subjetivos que configurarán su imagen.

Persuasión inconsciente: actúa sobre el umbral de la conciencia, provocando que haya una respuesta no meditada. Cuando se utiliza este recurso, se le llama publicidad subliminal.

Tipos de publicidad

 

Publicidad offline

Entre los medios principales de este tipo de publicidad se encuentran: la prensa, la radio, la televisión, entre otros.

Publicidad online

Es aquella que se hace por medio de internet y existen muchas alternativas: videos, anuncios, redes sociales, email marketing, etcétera. Por su relativo bajo costo y su alcance, en los últimos años ha experimentado un fuerte crecimiento.

¿Marketing y publicidad son lo mismo?

No. No son lo mismo. Suele haber una confusión entre estos dos conceptos y tienden a tomarse como sinónimos porque están íntimamente relacionados y ambas actividades buscan vender un producto o servicio, pero existe una clara diferencia.

La publicidad forma parte del marketing, en la sección de la promoción. La promoción incluye todas las estrategias de divulgación de un producto o servicio para llegar al público meta y la publicidad es una herramienta de la que se vale el marketing.

Breve historia de la publicidad

Al principio, la única forma de promover y dar a conocer un producto era a través del vendedor, pero los tiempos han cambiado y, por lo tanto, también los recursos de la publicidad.

El primer cambio importante se dio en 1450, cuando Gutenberg inventó la imprenta, permitiendo que por primera vez en la historia un mensaje llegara a un mayor número de personas y fuera posible la reproducción de textos.

En 1625, el periódico Mercurius Britannicus publicó el primer anuncio. En ese entonces, la publicidad aún no tenía un fin persuasivo, sino que únicamente se enfocaba en informar sobre algún producto o servicio.

Poco más de 100 años más tarde, en 1730, aparecieron las primeras revistas. The Gentleman’s Magazine, que se publicó en Londres, es considerada la primera revista de interés general de la historia.

En 1830, los posters ganaron popularidad y comenzaron a ser utilizados para difundir información entre la población. Años después, se empezaron a usar vallas publicitarias con el fin de anunciar productos y servicios.

En 1841, Volney Palmet creó la primera agencia de publicidad en Filadelfia, Estados Unidos.

Para 1922, la publicidad escala y se emite, en Nueva York, el primer anuncio en la radio, el cual da a conocer un complejo residencial por parte de Queensboro Corporation.

En 1941 se dio el primer anuncio por televisión. La empresa de relojes Bulova pagó 9 dólares por transmitir un anuncio antes de la retransmisión de un partido de beisbol.

En décadas más recientes surgió todo el boom del internet y lo digital, con lo que se logró alcanzar de manera más rápida y sencilla al público meta y medir los resultados de una campaña, lo que antes era imposible.

Actualmente, uno de los giros más importantes es el de los anuncios interactivos, dentro de los cuales los usuarios tienen un papel activo en los mensajes que se le transmiten.

¿Para qué sirve la publicidad?

La publicidad es vital dentro de cualquier negocio porque ayuda a posicionar la marca, atraer un mayor número de clientes, dar a conocer los beneficios de los productos o servicios ofertados, entre otras cosas.

Muchas veces se asume que, de manera automática, los consumidores están al tanto de los productos o servicios que se ofrecen, pero este es un grave error.

De nada sirve tener el mejor producto si nadie lo conoce. Y si nadie lo conoce, es imposible generar ventas, lo cual le da rentabilidad a cualquier negocio.

Antes tener una estrategia de publicidad era muy costoso, por ello, únicamente las grandes empresas podían hacerlo y eran las que, en la mayoría de las ocasiones, se mantenían a flote.

Afortunadamente, con todos los avances que ha habido, ahora también los pequeños empresarios pueden verse beneficiados a partir de la publicidad y potenciar sus negocios, sin necesidad de destinar una fuerte suma de dinero a dicho fin.

Internet se está convirtiendo en el medio de comunicación más efectivo para un anunciante, ya que no sólo tiene un mayor alcance, sino que es mucho más económico.

La publicidad también ayuda a las empresas a ganar credibilidad y confianza para convertirse en la mejor opción en la mente de sus consumidores. Recuerda que la gente siempre prefiere lo que ya conoce.

Pero más allá de todo esto, también se debe buscar generar una conexión emocional con los potenciales clientes.

No sólo nos debemos enfocar en brindar información sobre lo que vendemos, sino que tenemos que centrarnos en, a través de la publicidad, hacer sentir algo sobre el producto.

Si logramos establecer esta conexión con los usuarios, se generará una lealtad hacia la marca lo que, a largo plazo, significa un mayor número de ventas.

Características de la publicidad

1. Tiene un fin promocional

Uno de los principales objetivos de la publicidad, como ya lo mencionamos, es dar a conocer un producto o servicio y hacer crecer las ventas del mismo.

Es importante marcar una diferencia aquí entre publicidad y propaganda, ya que suelen confundirse o tomarse como sinónimos; de ahí que se piense que hay publicidad política. En realidad, la publicidad, a diferencia de la propaganda, no busca influir en la ideología o forma de pensar de las personas, sino en sus hábitos de compra.

2. Es persuasiva

Para poder lograr un incremento en las ventas, la publicidad tiene que convencer a los consumidores de que dicho producto o servicio es mejor que el que ofrece la competencia y que resolverá un problema de la audiencia o mejorará o facilitará su vida de alguna manera.

Esto se consigue por medio de argumentos de autoridad, razones lógicas o, incluso, apelando a las emociones de los clientes potenciales con el fin de ganarse su confianza y justificar la compra del servicio o producto.

3. Es estratégica

La publicidad siempre responde a un objetivo en concreto de acuerdo con los intereses de una marca o compañía.

La publicidad no es solo creatividad, sino que es una herramienta más dentro de la estrategia de marketing.

El marketing tiene como fin atraer y convertir en clientes a las personas, para ello, utiliza diferentes herramientas: una de ellas es la publicidad, así que no le restes mérito.

4. Se enfoca en un target determinado

Toda empresa debe contar con un buyer persona, esto es, un perfil de cliente ideal al que se dirige. A partir de esto, se crean los mensajes publicitarios para apelar y responder a las necesidades de esa audiencia delimitada.

Anteriormente esto era diferente, ya que la publicidad tradicional emplea medios masivos para llegar a un público muy amplio para después impactar en la sección o audiencia que realmente le interesa.

5. Requiere de una inversión

Hacer publicidad implica invertir tiempo, recursos, dinero y, por supuesto, esfuerzos. Los medios que emplearás te exigirán una remuneración, por eso es importante que antes de poner en marcha cualquier plan, tengas ya claro un presupuesto.

Aquí lo importante es que el beneficio supere la inversión hecha, de lo contrario, no sería benéfico para la organización.

Puedes calcular la relación entre costo-beneficio usando la métrica de retorno de inversión, es decir, el ROI. Por ejemplo, si invertiste $100 pesos y esa cantidad trajo consigo un beneficio o entrada de $1,000 el ROI es positivo y, por tanto, sí sirvió la estrategia y valió la pena la inversión.

De no darse esta situación, tienes que replantearte tu estrategia y la campaña de publicidad que pusiste en marcha, ya que no está funcionando.

6. Es original

La originalidad es una de las características clave de la publicidad.

Cada día recibimos miles de anuncios publicitarios, derivados de campañas, pero no posamos nuestra atención en todos ellos, sino sólo en aquellos que nos parecen llamativos o diferentes.

Por ello, la publicidad debe buscar destacar frente a la competencia valiéndose de formatos y recursos novedosos.

7. Es llamativa

La publicidad puede hacer uso del storytelling para contar historias que atrapen a la audiencia o utilizar imágenes impactantes o creativas, así como frases cortas, que se queden en la mente del consumidor final.

Hay muchos recursos que se pueden emplear dentro de la publicidad. Sólo tienes que tener claro qué funciona para tu audiencia objetivo, qué la sorprende, emociona o la impacta tanto como para que quede en su memoria.

8. Es repetitiva

Uno de los objetivos de la publicidad es lograr un impacto en la audiencia y, para ello, se necesita la repetición: una vez no basta para quedar en la memoria de los consumidores y menos ahora que hay una saturación.

Aquí la clave está en encontrar un equilibrio, es decir, saber el número de impactos necesario para que las personas recuerden la marca, pero sin llegar al punto de ser molestos o saturarlas, porque podríamos obtener el efecto contrario: que no quieran saber más de nosotros.

Los mensajes pueden transmitirse por medio del mismo soporte o a través de diferentes canales, dependerá de la decisión que tome la empresa con base en los resultados obtenidos.

Piensa en aquellos anuncios que se te han quedado grabados o que has visto o escuchado y que, sin darte cuenta, minutos u horas más tarde han resonado en tu cabeza. Seguramente estos se han valido de alguna melodía de fondo que se te ha grabado.

Hay muchas formas de lograr el efecto, sólo es cuestión de que te enfoques en tu público objetivo y veas que es lo que impacta y resuena más en él.

9. Brinda contenidos personalizados

La publicidad cada vez se inclina más por construir contenidos personalizados, con el fin de lograr un mayor efecto en los consumidores. No se trata sólo de segmentar de manera general, sino de hacer cada vez más personales los mensajes, en función de las características y las necesidades de un usuario en particular.

Un ejemplo de esto son los correos electrónicos que se crean a partir de que las personas hacen determinada acción.

10. Tiene que ser ética

Debido a su fin de persuasión, la publicidad tiene que ser controlada para evitar caer en campañas engañosas o poco leales.

Existen organismos públicos que se encargan de regular el aspecto ético de la publicidad, pero más allá de eso, es necesario que las compañías se hagan responsables de lo que lanzan.

Recuerda que todo lo que lleva el nombre de la empresa es un reflejo de sus valores y su imagen, por lo que el ser ético en la publicidad ayudará a mejorar la percepción que se tiene de ella y lograr un beneficio a largo plazo.

Un ejemplo de cómo han cambiado los anuncios con base en las leyes, es cuando se comenzó a prohibir publicitar cigarrillos, debido a que atentaban contra la salud de las personas.

Antes, incluso, quienes participaban en este tipo de publicidad eran presentados como personas de élite o con clase; sin embargo, esta imagen se ha transformado por completo en la actualidad y ya no es bien visto; de hecho, hasta es rechazado por gran parte de la sociedad.

Todos estos elementos deben ser tomados en cuenta por el departamento de publicidad de una empresa, mismo que se encarga de ejercer varias funciones que enseguida enlistaremos.

¿Qué hace el departamento de publicidad de una empresa?

Las funciones de un departamento de publicidad son:

  1. Planificar, dirigir y controlar la actividad comunicacional y publicitaria
  2. Determinar los objetivos publicitarios de la mano con el departamento de marketing
  3. Controlar el presupuesto publicitario
  4. Estructurar el departamento para que haya una mayor eficiencia
  5. Definir una política de elección y contratación de agencias y socios
  6. Conocer, analizar y archivar las acciones publicitarias de la competencia
  7. Evaluar los resultados de la comunicación publicitaria
  8. Dar al equipo de ventas el material promocional que necesita

Estrategias publicitarias

Uno de los puntos más importantes a la hora de pensar en la creación de publicidad es saber qué nos funciona y qué no, para no destinar recursos a algo que no da resultados.

El primer pensamiento puede ser que debes llegar al mayor número de personas posible, pero eso no es tan importante.

Dependiendo de los objetivos que tenga una empresa, tendrá que elegir unos medios sobre otros. Esta es una de las decisiones más importantes a la hora de comenzar a diseñar una campaña de publicidad.

Entre las estrategias de publicidad, se encuentran las siguientes:

1. Publicidad de contenido

Su objetivo es influir de forma directa en los consumidores por medio de diferentes canales. El mensaje debe ser claro y directo para que pueda ser comprendido por todas las personas a las que se dirija.

Suele pensarse que la publicidad de contenido y el marketing de contenido son lo mismo, pero la diferencia principal entre estos es que el segundo es menos invasivo, ya que busca cubrir las necesidades de los usuarios para después mencionar la marca y no al revés.

Asimismo, otra diferencia es que el marketing de contenido necesita mucho más tiempo para generar ventas o conversiones en comparación con la publicidad de contenido.

Existen diferentes tipos de publicidad según el tipo de contenido del que se trate:

2. Publicidad informativa

Está centrada en educar a los usuarios acerca de tu marca y del valor que le dará a su vida en caso de que adquieran algo de lo que la misma oferta.

Se utiliza más cuando se trata de productos o servicios de inversión, ya que la intención principal es mostrarles a los clientes potenciales que si adquieren algo de la marca será redituable.

3. Publicidad comparativa

Como su nombre lo dice, este tipo de publicidad se enfoca en hacer una comparación entre tu marca y las de tus competidores.

El objetivo es reforzar lo que te coloca por encima de ellos y exponerles a los consumidores que la tuya brinda más beneficios.

La publicidad comparativa exige mucha investigación, ya que las afirmaciones que realices deben estar sustentadas y debes cumplir con todo aquello que prometas; de lo contrario, la reputación de tu marca podría quedar en entredicho.

4. Publicidad emocional

Su intención es apelar a las emociones de las personas que verán el anuncio. Puedes utilizar esto para crear conciencia, recordarles algún momento de felicidad o hacerlos sonreír por medio de tu marca.

Cuando alguien toma la decisión de comprar algo muchas veces lo hace de forma subjetiva, es decir, no siempre se trata de una decisión racional, sino también puede ser emocional. Por ello, es importante crear un mensaje emotivo.

Los anuncios que apelan a lo emocional tienden a quedarse en la memoria de quien los ve a largo plazo.

5. Publicidad pull

La estrategia pull se basa en una atracción hecha por los mismos consumidores, debido a esto sólo se puede dar cuando la marca ya está bien posicionada en el mercado y las personas son las que buscan conocer los productos y consumirlos.

Suele dirigirse al cliente final, por lo que tiene un sentido ascendente, es decir, va desde el productor al elemento final de la cadena: el usuario. Esto porque ya no es necesario convencer a las personas de que la marca es buena: ya lo saben.

Aquí ya lo que se debe buscar es mantenerse en la mente del consumidor teniendo presencia en los diferentes medios: televisión, anuncios, redes sociales, etcétera.

6. Publicidad push

Este tipo de publicidad, también conocida como estrategia de empuje, tiene como fin introducir un producto o servicio al mercado y darse a conocer para lograr ventas. Todas las empresas nuevas tienen que emplear la publicidad push antes de poder posicionarse.

Este, generalmente, se emplea de la mano con el marketing de contenidos, porque así la compañía también puede comenzar a mostrarse como experta dentro de su industria. Uno de los medios más utilizados son los blogs.

7. Publicidad con base en el consumidor

Como el nombre lo indica, esta estrategia se enfoca en el tipo de personas a las que se va a dirigir y con base en ello, se elegirá qué lenguaje se utilizará, por medio de qué canales se anunciará y cómo se puede hacer para lograr un mensaje más claro para ese público.

Al ser específica, es necesario estudiar a la audiencia meta, conocer sus preferencias, sus gustos y necesidades para lograr una campaña exitosa.

Segmentos principales

Segmento B2B

El business to business (de empresa a empresa), evidentemente, se enfoca en empresas, por lo que el objetivo es lograr un acercamiento entre estas y algún producto o servicio que pueda ser de utilidad o interés para ellas.

Lo principal aquí es centrarse en los beneficios que le dará la marca a la empresa para que esta opte por elegirla por encima de las demás opciones.

Una de las redes más utilizadas en el B2B es LinkedIn, ya que en ella se encuentran casi todas las empresas y los directores de las mismas; se pueden utilizar anuncios de texto o dinámicos, emails, contenido patrocinado, entre otros.

Segmento B2C

El business to consumer (de empresa a consumidor) es la publicidad que predomina. Es el target principal de las empresas y en el que se trabaja casi siempre para lograr una atracción y poder incrementar las ventas de las marcas.

El B2C está en cualquier lado. Sea que estés en tu casa enfrente del televisor o en la calle, podrás encontrar estrategias de empresa a consumidor casi todo el tiempo.

Segmento C2C

El consumer to consumer (de consumidor a consumidor) se da entre la misma audiencia, y ha tomado mayor relevancia gracias a las redes sociales. Ahora es mucho más fácil ofrecer productos en Facebook, por ejemplo, y también comprarlos, ya sea en el Market o en los grupos de venta.

La gran ventaja es que no tiene ningún costo ofrecer tus productos y la desventaja es que puede ser un tanto riesgoso, ya que no existen garantías en cuanto a los productos y servicios que se ofertan, porque no hay una marca detrás de estas ventas.

Etapas de la publicidad

Las tres etapas más importantes de la publicidad son:

1. Fase de promoción

Es la etapa inicial y en ella el objetivo debe ser exponer los nuevos productos o servicios que se han creado.

2. Fase de competencia

Aquí el producto o servicio promocionado ya se encuentra posicionado en el mercado, pero todavía no está en el lugar que se desea, por lo que el objetivo es aumentar su demanda y hacerlo crecer.

3. Fase de conservación de imagen

El producto o servicio ya tiene la demanda que se desea y el fin ahora es crear y lanzar campañas para que se mantenga en esa posición por un tiempo prolongado.

Una vez que las campañas de publicidad son lanzadas, se debe iniciar un proceso de investigación con el fin de conocer qué tan efectiva es la publicidad, qué tan aceptados o no son los productos o servicios, saber si el mensaje está llegando a las personas deseadas y conocer los costos publicitarios.

Para poder emplear todo lo que hemos abordado hasta ahora, es necesario saber de qué consta una estrategia de publicidad, así que vayamos a ello.

¿Qué elementos conforman una estrategia de publicidad?

Copy strategy

En el copy strategy o propuesta de compra se debe definir qué se quiere conseguir a través de la campaña publicitaria y lo que se desea que el receptor piense, haga o sienta una vez que reciba la publicidad, es decir, se deben plantear los objetivos.

Asimismo, se determina la buyer persona o el público objetivo. Debemos decidir a quién nos dirigimos, qué le vamos a prometer y por qué.

También se debe definir el tono que se utilizará y los formatos que se usarán para transmitir los mensajes: videos, imágenes, infografías, etcétera.

Estrategia creativa

El equipo creativo tiene que hacer pruebas y ver de qué forma se pueden transmitir los mensajes para obtener mejores resultados.

En la estrategia creativa lo importante es darle forma al mensaje que se quiere transmitir para que sea eficaz, único y que sea interpretado correctamente por los receptores.

Aquí es importante tener en cuenta el público, el objetivo del mensaje y el beneficio que obtendrá el consumidor.

Estrategia de medios

En la última fase se tienen que elegir los medios a través de los cuales será más fácil llegar a tu o tus buyer personas. Para ello, antes se debe definir lo siguiente:

  • Número de personas a alcanzar
  • Con qué frecuencia será divulgada la campaña de publicidad
  • Periodo
  • Presupuesto

Este último punto es muy importante, ya que del presupuesto dependerá qué tantos recursos se podrán emplear para llegar a tus objetivos. Veamos de qué se trata y cómo podemos calcularlo.

Presupuesto publicitario

El presupuesto que se destinará a la publicidad es la previsión cuantitativa de los recursos financieros que se necesitarán en un determinado periodo con el fin de llegar a las metas trazadas previamente.

Armar y poner en marcha una campaña de publicidad no se trata de colocar anuncios en todos lados; se requiere de un estudio previo y definir el presupuesto es clave para evitar pérdidas innecesarias. Tenemos que ver la publicidad como una inversión, no como un gasto y lograr que realmente sea eso.

Para poder armar un presupuesto, necesitamos tener presente los fines establecidos, para saber en qué medios se invertirá y en cuáles no. Sin este estudio previo, se corre el riesgo de que lo destinado no rinda frutos.

Primero hay que tener claros los siguientes puntos:

  • El público objetivo
  • Los retos y necesidades de la compañía
  • En qué formato de mensaje se lanzará la campaña
  • Los medios más efectivos para publicar los anuncios
  • El presupuesto total a invertir

Una vez teniendo claro esto, debemos realizar el cálculo del presupuesto publicitario. Para ello, existen varios métodos. Enseguida te decimos cuáles son.

Métodos para calcular el presupuesto publicitario

Tradicional

Consiste en destinar un porcentaje de los ingresos para invertir en publicidad. Aquí debes tener cuidado de no invertir más de lo que ganas; establece una cantidad que te permita seguir cubriendo las demás necesidades de tu organización.

Por unidad de venta

El presupuesto es calculado con base en la cantidad de dinero que te cuesta promocionar la venta de un producto o servicio. Por ejemplo, si publicitar un producto o servicio te cuesta 100 pesos con un precio de venta de $2000, tienes que calcular una inversión de $20,000 en publicidad para vender 200 unidades y generar un ingreso de $400,000.

El máximo permisible

Este método se aplica por descarte o por intuición y se le asigna a la publicidad el máximo porcentaje que permita el presupuesto, ya sea por ser el remanente o por querer apostar todo a la publicidad. Si no se tiene experiencia en el mercado, no es aconsejable este método, ya que conlleva muchos riesgos.

Por tareas y objetivos

Es uno de los métodos más efectivos. Para ejecutarlo de manera correcta se debe tener un plan perfectamente establecido y con objetivos muy claros, lo que, sin duda, reduce los riesgos.

Se trata de establecer una lista de prioridades y ordenarlas de acuerdo con su importancia. Ya que se tienen fijados los objetivos específicos de publicidad, tienes que determinar qué actividades piensas llevar a cabo para cumplirlos y determinar cuánto te costará cada una de ellas.

Publicidad online vs. publicidad offline

La era tecnológica y la llegada del internet trajo consigo varios formatos que forman parte de la publicidad online. Evidentemente, ese es el punto diferenciador entre la publicidad online y la offline.

Todo lo que se da por medio de la red o lo digital pertenece a la primera y lo que se da fuera de estos soportes, a la segunda.

Aquí no se trata de inclinarnos únicamente por una o por otra. Una buena campaña puede hacer uso de ambas para lograr sus objetivos; únicamente tienes que realizar un análisis para saber qué funciona mejor para ti y tu empresa.

Las principales diferencias entre publicidad online y offline son las siguientes:

Costos

Si bien no podemos hacer un desglose de cuánto cuesta cada medio porque esto depende de varios factores, la tendencia apunta a que la publicidad online es más efectiva y tiene un precio más razonable que aquel que exige una campaña de publicidad tradicional.

Conversión

Los medios tradicionales no permiten tener un contacto directo o inmediato con las personas que ven los anuncios, en cambio, la publicidad online sí.

Cuando el usuario se topa con una campaña y se interesa en ella, tiene la posibilidad de establecer contacto de manera inmediata. Es decir, si ve un anuncio, enseguida puede darle clic y dirigirse a la página para realizar una compra. Esto no ocurre con la publicidad offline y es una limitante, en cierto sentido, porque el usuario puede interesarse, pero después lo olvida y ahí queda todo.

Métricas

Las estadísticas de la publicidad que se da en medios digitales son muy precisas y es fácil obtenerlas. Los anunciantes tienen la posibilidad de acceder a todos los datos de manera rápida.

Esto no sucede con las campañas offline. Únicamente pueden obtener una muestra representativa del alcance que tuvieron, por ejemplo, por medio de los ratings en la televisión o en la radio.

Cambios en tiempo real

Otra de las grandes ventajas de la publicidad online es que se pueden realizar cambios en tiempo real. Es decir, conforme se vayan obteniendo resultados, la empresa puede ir cambiando su estrategia de acuerdo con lo que necesite.

En contraparte, una estrategia offline requiere de más tiempo para realizar modificaciones y para volver a lanzar las campañas, lo que significa también una inversión mayor.

Alcance de la publicidad

La discusión acerca del alcance que tienen la publicidad online y la offline aún no se ha cerrado. Ambos medios requieren de ciertos elementos; por ejemplo, la online necesita que los usuarios cuenten con internet, lo cual puede resultar una barrera, aunque actualmente, en México, más del 55% de las personas tiene acceso a la red.

Además, el internet te permite realizar segmentaciones más amplias para llegar a las personas de tu público específico. Contrario a lo que ocurre en los medios offline, ya que, aunque son capaces de alcanzar grandes masas, no es posible poner filtros para llegar a la gente más precisa.

Sin duda, la publicidad en línea está ganando mucho más terreno, pero nunca está de más valernos de ambos métodos siempre y cuando se justifiquen. No sólo se trata de usar los medios porque sí, sino de saber cómo, cuándo, por qué y dónde llevar a cabo la publicidad.

Conclusión

La publicidad es un elemento clave dentro de cualquier empresa, debido a que su supervivencia estará condicionada por los resultados que se obtengan por medio de ella.

Cualquier compañía necesita posicionar sus productos para atraer a un mayor número de clientes y generar más ventas.

Si no se tienen buenas ventas, ninguna empresa puede mantenerse a flote, por ello, es necesario crear estrategias de publicidad bien aterrizadas y planificadas que den buenos resultados.

Cuéntanos qué estrategias has puesto en marcha en tu compañía y déjanos un par de consejos. ¡Queremos leerte en los comentarios!