Puedo asegurar que, en los últimos años, todos hemos escuchado acerca de las empresas socialmente responsables. La responsabilidad social empresarial de ninguna manera se trata de una moda.

A pesar de que muchas compañías se van adhiriendo a este movimiento día a día, esta es una iniciativa que lleva muchos años y que ha ido evolucionando y adaptándose a las novedades que va teniendo nuestro mundo.

La responsabilidad social empresarial surgió cuando empezó todo el proceso de la transformación digital y en los últimos años ha tomado más importancia, siendo considerada por un mayor número de compañías.

Debido a lo importante que se ha vuelto, me gustaría hablarte sobre el tema y explicarte qué es la responsabilidad social empresarial, qué beneficios trae y cómo se puede implementar.

Comencemos abordando el concepto de responsabilidad social empresarial.

¿Qué es la responsabilidad social empresarial?

La responsabilidad social empresarial hace referencia al rol que tiene una empresa dentro de la sociedad.

De acuerdo con el World Bank Group, la RSE se define como “hacer negocios basados en principios éticos y apegados a la ley”. Esto apunta a que se trata de un claro modelo de negocios que forma parte de la cultura organizacional.

Por muchos años se creyó que las empresas responsables con la sociedad no podían ser rentables o al menos no tanto como las que no aplican esta filosofía, pero no es así.

La RSE no apunta a modelo de negocios desinteresados, pues todos se crean con fines de lucro. En realidad, lo que motiva a las empresas a ser socialmente responsables es el poder mantenerse a largo plazo.

La responsabilidad social empresarial permite crear un balance entre crecimiento económico, bienestar social y aprovechamiento de recursos naturales.

Esto, en conjunto, forma un efecto dominó que impacta de manera positiva en la sociedad, en las empresas y en el medio ambiente.

Existen dos partes de la responsabilidad social empresarial: la interna, que se enfoca en los valores corporativos de la compañía; y la externa, orientada a los clientes y a la cadena de suministro.

A pesar de que la responsabilidad social empresarial hasta nuestros días es una decisión de carácter totalmente voluntario de cada empresa, en los países donde ya es generalizada la adhesión a estas normas, la no adhesión o el incumplimiento supone rompimiento de una norma de cultura que no es bien visto por otras empresas, pero menos aún por el mercado consumidor.

La RSE implica la definición de políticas para la relación ética de la empresa con los accionistas, y el establecimiento de fines empresariales empáticos con el respeto de la diversidad y, sobre todo, buscando la reducción de las desigualdades sociales.

Ahora que tienes una idea clara acerca de lo que implica este concepto, me gustaría platicarte un poco sobre cómo surgió la Responsabilidad Social Empresarial.

Antecedentes de la Responsabilidad Social Empresarial

La responsabilidad social empresarial surgió en el siglo XVIII. Las precursoras de esta ideología fueron organizaciones que en esos años fusionaron capital financiero con capital humano, para generar riqueza. Aunque la idea era noble, desde ese inicio se vieron abusos sobre los trabajadores.

Una de las formas que se buscaron para intentar erradicar las prácticas poco éticas fue precisamente la declaración de empresa socialmente responsable.

Sin embargo, ha sido difícil encontrar estas prácticas al cien por ciento, aun en empresas que declaran ser partícipes en la corriente de Responsabilidad Social Empresarial, pues en la actualidad, tristemente, sigue habiendo compañías cuyas normas no son de beneficio real para sus trabajadores.

En los últimos años han surgido diferentes iniciativas mundiales que han impulsado la incorporación de la responsabilidad social en la estrategia empresarial. En estas han participado los países llamados de primer mundo.

Múltiples instituciones, organizaciones e incluso gobiernos de países y estados han desarrollado iniciativas para promover y fomentar el comportamiento socialmente responsable de las empresas mundialmente.

Avances de la RSE durante el Siglo XX

La responsabilidad social empresarial ha transitado por una serie de cambios, logrando que sea percibida de manera diferente con el paso del tiempo.

Estas son las fases más importantes por las que ha transitado hasta convertirse en lo que es hoy en día.

  • Fase 1

Supone la participación voluntaria por parte de las empresas en acciones benéficas para la comunidad. Las empresas comienzan a aceptar la existencia de una responsabilidad de participar en el bienestar de la sociedad, realizándose actividades sociales principalmente.

  • Fase 2

A mediados de siglo XX, se incrementa la conciencia de la capacidad del sector privado para influir y solucionar problemas sociales, reconociéndose también los daños y riesgos que el mismo sector empresarial ocasionaba en su entorno.

Esto originó una presión para que algunos gobiernos intervinieran imponiendo normas con el fin de la protección del interés de la sociedad y de los recursos naturales.

  • Fase 3

Para los años 90 inicia un periodo en el que muchas empresas, instituciones y gobiernos buscan encontrar una forma de enfrentarse al cambio social. Se caracteriza por una combinación de obligaciones que emanan de las normas gubernamentales y de la sensibilidad de las empresas hacia estas nuevas características sociales.

Qué implica la RSE

La responsabilidad social empresarial implica muchas cosas, pero entre todas ellas las principales son las siguientes:

  • Conocimiento y respeto de los derechos humanos de los trabajadores, ofreciendo condiciones de trabajo que sean dignas y que tengan como finalidad la seguridad y salud personal y laboral para un mejor desarrollo integral de los trabajadores
  • Propiciar la continuidad de la empresa en funciones y, si es posible, lograr un crecimiento sostenido dentro de las métricas razonables.
  • Respetar el medio ambiente, evitando, en lo posible, cualquier tipo de contaminación, minimizando la generación de residuos y haciendo un uso razonable y consciente de los recursos naturales y energéticos a fin de no caer en un despilfarro de los mismos
  • Procurar la distribución equitativa de la riqueza generada, entre todos los miembros que se involucran en la inversión financiera, producción, administración, distribución, etc.
  • Supervisar el cumplimiento de la legislación por parte de la empresa, y todo lo relativo a lineamientos marcados por el país o estado donde se desarrollan las actividades.
  • Privilegiar la ética empresarial y luchar contra la corrupción en todas sus formas, tanto de forma interna como con las dependencias y autoridades del país o estado donde desarrolle sus actividades.
  • Evaluar los riesgos ambientales y sociales, dentro y fuera de las instalaciones donde desarrolla principalmente sus actividades e involucrar a toda su plantilla de personal y los externos que pudieran apoyar al desarrollo de las funciones
  • Supervisar la adecuación de la cadena de suministro, revisar, en lo posible, la ética de proveedores externos y de mecanismos internos
  • Negociar e implementar estrategias de asociación y colaboración de la empresa con otras empresas para propiciar ahorro de recursos o que faciliten y apoyen la cadena de distribución con beneficios para todas las partes
  • Implicar a los consumidores, comunidades locales y resto de la comunidad, dando a conocer las acciones benéficas practicadas por la empresa
  • Implicar a los empleados y sus familias en las buenas prácticas de RSE por parte de la empresa e invitando a darlas a conocer
  • Aprovechar la responsabilidad social empresarial dentro de sus estrategias de marketing, y en la construcción de la reputación corporativa, con el fin de que estas prácticas sean cada vez replicadas por más y más empresas
  • Mejorar las posibilidades y oportunidades de la comunidad donde se establece la empresa

Beneficios de la responsabilidad social empresarial

Las acciones de la responsabilidad social empresarial definitivamente brindarán beneficios a las empresas y sus empleados y colaboradores; sin embargo, estos beneficios serán inherentes a la naturaleza de cada empresa, por lo que no podrán ser cuantificados nunca de manera general.

Destaquemos las ventajas que puede traer aplicar políticas de responsabilidad social empresarial.

Fomenta la inclusión

Contar con una política de responsabilidad social empresarial es fundamental porque ayuda a que haya mayor motivación por parte de los empleados, al tiempo que se mejora la productividad y crece el sentimiento de pertenencia, logrando un clima laboral más sano.

Un área totalmente relacionada con la RSE, sin lugar a dudas, es la de la administración de los recursos humanos.

Si bien una de sus funciones primordiales se refiere al reclutamiento y retención de talentos, especialmente considerando el alto grado de competitividad del mercado, también se deben cuidar otras cuestiones, como las conductas de índole social.

Un claro ejemplo es el acceso al empleo que se torna especialmente difícil para personas con discapacidad, esto debido al rechazo generalizado por el resto de las personas, a causa de la ignorancia, los estigmas y la poca disposición para habilitar facilidades de desplazamiento dentro y fuera de las instalaciones de trabajo.

Una empresa socialmente responsable también cumple con esa parte de inclusión, pues reconoce que una “limitación física” no es necesariamente una limitante en lo profesional.

Actualmente, algunas organizaciones han incluido en su oferta laboral oportunidades para atraer talento en toda su diversidad, haciendo, incluso, declaraciones de no discriminación por motivos físicos o sociales.

Asimismo, una empresa adherida a un programa de RSE ayuda a mejorar y promover una buena imagen de la compañía tanto en el personal interno, como en la imagen que proyecto. Esto ha llevado a logros, especialmente en casos donde los empleados resultan directamente involucrados a través de actividades generadas por el programa.

Además, el 76% de los millennials, como se le conoce a la generación de entre 1981 y 1999, afirma que prefiere trabajar y se siente más motivado en una empresa socialmente responsable.

Mejora la imagen corporativa

Aplicar la responsabilidad social empresarial es, per se, una práctica que conlleva un manejo ético en todos los aspectos que se involucren en la producción. Cuando se apega realmente a los principios que se declaran, logra un alto grado de reconocimiento.

Muchas empresas que han tenido, por alguna razón, un retroceso o deterioro en su imagen, han recurrido a esta práctica y han subsanado errores o simplemente modificado acciones que no las llevaron a tener una aceptación por buena imagen, o incluso que llegaron a algún grado de rechazo por mala actuación.

Sin embargo, ha habido organizaciones que se han querido aprovechar de estas prácticas con un objetivo que rompe completamente con lo que plantea la responsabilidad social empresarial, y solo las implementa “en apariencia”.

Cuando esto es descubierto, es interpretado como un lavado de imagen, algo completamente reprobable e inaceptable por la comunidad empresarial y por la sociedad misma, con sus respectivas consecuencias negativas.

Tiene repercusiones financieras favorables

Hay diversos autores que en la actualidad afirman que existe una relación directa entre el desempeño ético laboral-social-ambiental y los logros financieros. Sin embargo, aquellas empresas que aplican RSE no buscan una recompensa financiera en el corto plazo.

Tener la aceptación y lograr seguidores y clientes satisfechos es un fin que siempre será buscado, y qué mejor que contar con valores empresariales de carácter social que permitan a la gente sentirse cómoda de participar en políticas benéficas para ellos mismos y en comunidad.

Ayuda a reducir riesgos y afectaciones ambientales

El uso y aprovechamiento de nuevas tecnologías, materias primas, y de recursos en general, puede influir en que se reduzcan los riesgos y afectaciones ambientales, y que se cumpla de esta manera con regulaciones nacionales como internacionales.

La parte de la ecología y la sustentabilidad es imprescindible en la aplicación de la responsabilidad social empresarial.

Permite mostrarte como una empresa socialmente responsable

Parte de la estrategia deberá ser la comunicación de tus acciones, para que la gente en general y, sobre todo, tus consumidores te reconozcan como una empresa socialmente responsable, pero cuidado, esto debe hacerse con mesura, ya que exagerar podría ser hasta contraproducente, ya que restará credibilidad a tus acciones.

Es muy bueno que la gente sepa lo que hace tu empresa, pero sin hacer alarde, sino como parte de la comunicación y con miras a hacer extensiva la invitación a todos los que se relacionen con tu empresa para participar.

Piensa estratégicamente en la difusión de las acciones de responsabilidad social.

Ayuda a la sostenibilidad empresarial

La responsabilidad social empresarial tiene injerencia positiva en la sostenibilidad empresarial, que hace referencia a la capacidad de realizar las actividades durante un tiempo prolongado, teniendo en cuenta criterios sociales, económicos y ambientales que aseguren la continuidad del negocio.

Responsabilidad social empresarial, ética y estratégica

Algunas de las las empresas que han decidido adoptar la responsabilidad social empresarial no lo hacen solo por la presión que ejercen hoy en día los consumidores cada vez más informados en el tema; los proveedores, y los inversionistas, sino también como una actividad estratégica adicional en la competencia comercial.

No hay duda de que las empresas desempeñan un rol muy importante en la vida de las sociedades, no sólo como un suministro de empleo y de bonanza, sino como agente de cambio y crecimiento en las comunidades en las que se encuentran desarrollando su actividad.

En el mundo entero hay grandes empresas que hoy son conscientes de la ventaja que ofrece ser promotora de responsabilidad social empresarial, y que han logrado aprovechar las cualidades que genera esta práctica para obtener ventajas frente a su competencia directa.

Tal vez te estés preguntando en este momento, ¿se puede aplicar la responsabilidad social empresarial en el marketing digital?

La respuesta es un gran y rotundo ¡SÍ! Veamos de qué va.

Marketing digital en el marco de la responsabilidad social empresarial

A todos nos ha alcanzado la era digital; no podemos sustraernos de ella. Algunas prácticas comerciales se han ido adaptando a las nuevas formas de hacer negocios; la publicidad por medios tradicionales, por ejemplo, y hasta muchos de los locales físicos de venta han cedido sus espacios a lo que encontramos hoy en día en línea.

Cuando nos surge una necesidad, de cualquier tipo, una de las primeras acciones es buscar cómo satisfacerla o simplemente información de forma digital; lo googleamos y así tenemos respuestas rápidas y muchas opciones.

Por tanto, los que estamos dentro del entorno digital como proveedores de esa información o productos y servicios, tenemos el deber y la responsabilidad de mantener las prácticas éticas en todo momento. Toda publicación debe ser muy abrigada por las buenas costumbres, ya que llegará a muchas personas.

Hay ciertos elementos que tenemos que considerar a la hora de crear contenido digital o estrategias si queremos que vayan acorde con la responsabilidad social empresarial. Algunos de los factores que debemos considerar son los siguientes.

Enviar mensajes con una alta carga de responsabilidad y respeto

Como contamos con mayor libertad, tanto como proveedores como consumidores, tenemos que manejar cada mensaje con cuidado.

Las publicaciones que hacemos jamás deben ofender o dar mal ejemplo al público, ya que una de las principales metas es que nuestras publicaciones estén en manos de todos, o al menos en la mayor cantidad de personas posibles.

No se trata solo de buen gusto; la responsabilidad social empresarial en el marketing se puede aplicar de diferentes formas.

Aparte de ser éticos en la información que se brinda, también se deben cuidar las formas. Lo ideal es siempre optar por el lenguaje inclusivo y no discriminatorio, y brindar información verificada, entre otras cosas.

Brindar Información actual sobre los temas que se abordan

Otra forma de aplicar la responsabilidad social empresarial en el marketing es que, independientemente del giro de la empresa, se hable de sustentabilidad (reciclaje, donación y no desecho, no caza furtiva, etcétera), de ahorro energético, de cuidado ambiental, entre otros temas.

Es preciso que se sepa aplicar la responsabilidad social empresarial en el marketing digital por razones contundentes como las ya mencionadas y porque somos, hoy por hoy, el medio que más frecuentemente está siendo consultado.

Los medios digitales no tienen que ser impersonales o fríos, sino influir de forma positiva, por eso los contenidos deben ser un buen ejemplo. Tienen que ser un medio de integración y no de separación; esto impactará en la atracción de más clientes como consecuencia e un lugar que transmita respeto.

Las empresas socialmente responsables transmiten una imagen de confiabilidad y se muestran más empáticas que las que no lo son. Definitivamente, la responsabilidad empresarial es una filosofía que todas las organizaciones deberían adoptar.

Pero... ¿cómo puedes hacerlo? No te preocupes, no es tan difícil como parece. A continuación, te explico paso a paso cómo puedes lograrlo.

¿Cómo implementar la responsabilidad social empresarial?

Si después de leer este artículo, te diste cuenta de que quieres implementar la responsabilidad social empresarial en tu negocio, aquí te digo cómo hacerlo.

1. Establece objetivos

Todo procedimiento, para ponerse en marcha, debe tener bien claros los objetivos que persigue, sino no se sabrá qué se quiere lograr. Por ello, lo primero que tienes que hacer es determinar las metas concretas que deseas alcanzar a través de la responsabilidad social empresarial.

Cada campaña o acción implementada en pro de la RSE debe ser bien analizada antes, durante y después de que se ponga en marcha, para que realmente sea funcional para tu compañía.

2. Verifica los procesos de compra, producción y venta

Será necesario revisar si tus proveedores siguen esta filosofía. Será más fácil implementarla en tu empresa si ellos ya lo hacen. Debes investigar cuál es el origen de tu materia prima, cómo se elabora y si en su fabricación no existen prácticas antiéticas.

Asegúrate de siempre adquirir lo que necesitas, ni más, ni menos. Esto, además, te ayudará a lograr beneficios económicos, ya que podrás reducir gastos en materia prima, al implementar el reciclaje siempre que se pueda, y al optimizar el uso de recursos energéticos y naturales, lo cual es inseparable de la responsabilidad social empresarial.

3. Monitorea los resultados para realizar cambios

Una vez que se lleven a cabo acciones que se alineen a la responsabilidad social empresarial, se tiene que realizar un seguimiento de las mismas y monitorearlas cada determinado tiempo para saber si están dando los resultados deseados o si es necesario realizar modificaciones.

Darle seguimiento al impacto que se está logrando a través de las campañas o actividades es fundamental para cumplir con lo que se pactó en los objetivos.

Conclusión

Sabemos que la responsabilidad social empresarial hasta ahora se sigue basando en la idea de la máxima ganancia; sin embargo, el beneficio que se obtiene debe ser más colectivo, distribuyéndolo justamente, no solo entre los agentes que participan activamente, sino tomando en cuenta varios aspectos adicionales.

La parte social debe ser impactada positivamente y el medio ambiente, si en algún momento no puede ser beneficiado, tampoco deberá ser perjudicado.

Una empresa socialmente responsable, en resumen, deberá mostrar que las prácticas que realiza siempre están dirigidas a mejorar los tres ámbitos de acción que afectan a la actividad industrial: persona, comunidad y medio ambiente.

Sin duda, aún queda mucho por hacer. La búsqueda de nuevas alternativas y corrientes empresariales dan mucho material para revisar, por lo que te invito a suscribirte a nuestro blog. ¡Te aseguro que encontrarás mucho más!