Las dinámicas grupales han tomado mayor relevancia en los últimos años, debido a los beneficios que brindan en los diferentes ámbitos: escolar, familiar y laboral.

Se trata de actividades colectivas que tiene como fin principal la integración de los miembros de un grupo, pero para lograr el objetivo es necesario que exista una buena gestión por parte de las personas que estén al frente.

En esta ocasión, me centraré en las dinámicas grupales dentro de una organización o empresa, para brindar algunos consejos a los responsables y que se vean beneficiados en diferentes aspectos.

Así que, si quieres aprender más sobre este tema, te invito a que continúes leyendo, estoy segura de que podrás aprovechar la información que viene a continuación.

¿Qué son las dinámicas grupales?

Las dinámicas grupales son actividades en conjunto que son muy empleadas para mejorar la relación entre los colaboradores, mejorar su desempeño en la empresa y acrecentar su compromiso con la misma.

Emplear este tipo de mecánicas se ha vuelto más común en los últimos años, debido a su alta efectividad, haciendo que más gerentes y jefes adopten estas nuevas herramientas y lleven a cabo ejercicios y actividades dentro del área laboral.

Sin importar el giro de las organizaciones ni su tamaño o plantilla, siempre y cuando exista una buena planeación, las dinámicas grupales representan una excelente opción y brindan excelentes resultados, como mejorar las habilidades de los trabajadores, mayor proactividad, productividad, cohesión, comodidad y motivación.

Beneficios de las dinámicas grupales

A través de las dinámicas grupales en el ámbito corporativo, se puede dar un fortalecimiento de los vínculos entre los empleados, fomentar el sentimiento de pertenencia, potenciación y descubrimiento de sus habilidades.

Este tipo de actividades permite comprender de forma más adecuada qué características son las más destacadas de cada miembro de la empresa, lo que puede resultar muy útil a la hora de destinar puestos y actividades a cada persona, con base en sus competencias.

Algunos otros beneficios de las dinámicas grupales son las siguientes:

  • Desarrollan la capacidad resolutiva de los trabajadores
  • Salen a la luz los perfiles de los colaboradores
  • Mejoran la cooperación entre los trabajadores
  • Fomentan la coordinación y la planificación
  • Favorecen el aprendizaje y el desarrollo de capacidades
  • Estimulan el aprendizaje cooperativo
  • Crean un ambiente más relajado
  • Fomentan la creatividad

Estas son las ventajas más destacadas de las dinámicas grupales, pero hay muchas más. También dependen de las actividades que se lleven a cabo, por eso cada una de ellas debe estar enfocada en un objetivo previamente planteado.

Los tiempos han cambiado y actualmente, las empresas necesitan centrar sus esfuerzos en el trabajo en equipo para alcanzar el éxito de manera más rápida, efectiva y prolongada.

Ahora que sabes qué son las dinámicas grupales y de qué manera pueden beneficiar a tu empresa, estoy segura de que te surgieron ganas de llevarlas a tu espacio laboral. Espero no equivocarme, porque estarías dejando escapar una oportunidad muy valiosa.

Veamos, entonces, algunos ejemplos de dinámicas grupales que puedes poner en práctica en tu organización de manera sencilla.

Mejores dinámicas grupales para empresas

Existen cientos de dinámicas grupales que pueden aplicarse en las organizaciones, desde largas jornadas de convivencia o convenciones hasta sencillos juegos de acercamiento entre empleados. Cada una de ellas tiene fines diferentes e implica estrategias específicas, según el área y las necesidades de los colaboradores y la compañía.

Antes de optar por alguna(s) de ellas, tienes que evaluar qué objetivos quieres conseguir a través de las dinámicas grupales, con qué elementos cuentas y qué necesitas para llevarlas a cabo. Una vez que hayas respondido estas preguntas, podrás elegir la que mejor se ajuste a tus objetivos.

Veamos algunas dinámicas grupales que pueden serte de ayuda en tu vida laboral.

Brainstorming

Es una de las dinámicas grupales más conocidas y populares dentro de las empresas. Muchas de ellas, incluso, la emplean en su día a día.

La lluvia de ideas, como también se conoce en español, consiste en verter una serie de ideas que nos vengan a la mente acerca de un tema en específico y en un periodo corto.

Esta dinámica grupal sirve para potenciar la creatividad de los trabajadores, por ello, es empleado especialmente en sectores como el publicitario y el de diseño. De la aplicación de este ejercicio suelen nacer ideas válidas que después pueden aplicarse en un trabajo o una tarea en concreto.

Las ideas se anotan (en pizarra o en un papel) por orden de aparición, y después se analizan.

La isla desierta

Esta dinámica de grupo es muy sencilla y común en el sector de recursos humanos. Se trata de aplicar un pequeño cuestionario a los participantes, a quienes se les pide que respondan las siguientes preguntas:

  • Si te encontraras perdido en una isla desierta, ¿con qué compañero te gustaría estar?
  • Si ganaras un viaje con derecho a 3 acompañantes, ¿a quiénes del trabajo elegirías?
  • Si tuvieras que organizar un evento, ¿a qué compañero le pedirías que te ayudara?

Aquí se debe prestar atención y hacer énfasis en que no se trata solo de colocar nombres, sino de explicar por qué elegirían a tal o cual persona. Cada uno de los participantes tiene que llenar este cuestionario sin colocar su nombre.

Cuando haya contestado todas las preguntas, se deben colocar las hojas de todos dentro de un sobre. Enseguida el coordinador de la dinámica de grupo pedirá que todos se sienten en círculo y que expongan sus justificaciones sin mencionar a quiénes eligieron.

Posteriormente, todas las palabras clave presentadas en las justificaciones se anotarán en una tabla y se convertirán en valores importantes de compañerismo, con el fin de que se trabaje en ellas para desarrollar y mejorar el trabajo en equipo.

Debates absurdos

Esta dinámica grupal sirve para desarrollar la creatividad y para que los empleados se desestresen y entren en confianza con los otros. Para llevar a cabo, se deben formar parejas o pequeños, dependiendo del número de participantes.

Posteriormente, se les reparte un tema absurdo a cada grupo o pareja, por ejemplo: Por qué la empresa debería tener de mascota a un pingüino; por qué todas las personas tendrían que raparse la cabeza; por qué tú y tu pareja deben vestir siempre igual, etcétera.

Una vez que se les da el tema que deben defender, tienen un tiempo para buscar argumentos a favor para, finalmente, exponerlos.

Se trata de que los participantes puedan convivir, rompan el plano de lo meramente profesional, dejen volar su imaginación y se cree un ambiente de confianza y de risas con los demás.

Es una de las dinámicas grupales más sencillas y que pueden servir para, además de lograr objetivos, pasar un rato agradable con todos los trabajadores.

El equipo perfecto

Esta actividad consiste en pedir a cada participante que escriba en una tarjeta de color verde sus tres fortalezas individuales más importantes y en una de otro color, tres características que deben tener las personas para trabajar de manera óptima en equipo.

Una vez que todos tengan las seis tarjetas llenas, se reúnen todas las tarjetas, las verdes de un lado y las del otro color en otro, y se estudia lo que sería el ‘equipo ideal’ (el color diferente al verde) frente al ‘equipo real’ (el verde).

Esta información permite estudiar las fortalezas y debilidades de todos los del equipo, con el fin de trabajar para potenciarlas y mejorar ambos aspectos en beneficio de los mismos y de la compañía.

Ayuda también a que todos los colaboradores tengan mayor conciencia acerca de en qué se debe trabajar según sus mismos ideales.

Dinámica del desafío

Como su nombre apunta, esta dinámica grupal busca presentar desafíos a los empleados para que refuercen la importancia de saber hacer frente a los retos que pudiera haber y motivarlos a buscar estas oportunidades, siempre enfocados en superarse a sí mismos.

Para realizarla, se necesita una caja negra u oscura para que el contenido de la misma se mantenga en secreto para los participantes, ya que ahí se colocarán los desafíos que deberán superar los colaboradores.

Lo siguiente es dividir a las personas en dos grupos con el mismo número de integrantes, y organizarlas en un solo círculo, intercalando a los participantes de estos grupos.

Una vez que se tenga formado el círculo y se tenga la seguridad de que los participantes de un mismo equipo no se encuentren uno al lado del otro, se entrega la caja negra a uno de los trabajadores al azar.

Se puede poner una canción para que mientras suene, los participantes pasen la caja al colega de al lado y, cuando esta se detenga, quien tenga la caja agarre un papel y elija una de las siguientes opciones:

  • Afrontar el reto que incluye el papel
  • Nombrar a alguien más para enfrentar el reto
  • Pasar la caja hacia adelante

Si la persona decide afrontar el reto, gana 3 puntos para su equipo. En caso de no cumplirlo, el participante queda excluido de la dinámica grupal y el equipo es penalizado: pierde 4 puntos.

En cada ronda, aparecen nuevos desafíos. Cada equipo tiene derecho a negar 3 desafíos; en la cuarta ocasión, quien recoja la caja debe sí o sí aceptar el desafío.

En esta dinámica se recomienda dar algún tipo de regalo o incentivo, aunque sea pequeño, para quien se lleve la mayor cantidad de puntos. La persona puede decidir si comparte el premio con su equipo o con todo el grupo.

Esta dinámica grupal, además de ayudar a fomentar la relación entre todos, sirve para identificar cuáles miembros son los que más se arriesgan y están dispuestos a superar los retos. Asimismo, sirve para saber cómo se acoplan trabajando el equipo y tomando decisiones.

Dinámica de la observación

Esta actividad es muy sencilla de llevar a cabo y es útil para fomentar el desarrollo de las habilidades de observación del día a día, permitiendo que los participantes aprendan a prestar atención hasta a los detalles más mínimos.

El organizador debe reunir a todos los participantes en una habitación y pedirles que formen un círculo. Después, deben cerrar los ojos y comenzar a realizar preguntas acerca de elementos físicos relacionados con los miembros.

Las posibilidades son muy amplias. El moderador puede realizar preguntas tan simples como la siguiente: ¿quién viste una camisa naranja este día? Los participantes que recuerden, levantan su mano.

El organizador elegirá al que sea el primero en hacerlo y le dará la oportunidad de responder. Cada respuesta correcta otorga un punto a quien responde y, al final, quien tenga más puntos se lleva algún premio.

Esta dinámica grupal puede servir para recordarles a los colaboradores que, aunque parezca insignificante, es importante estar siempre atentos a nuestro alrededor y prestar atención a los detalles durante nuestras actividades laborales.

Juego de roles

Es una de las actividades más populares, pero también es de las que menos les gustan a los colaboradores. Consiste en presentar situaciones a las que es posible que tenga que enfrentarse algún candidato en un futuro en caso de crecer dentro de la empresa.

Algunas de estas situaciones pueden ser: presidir una reunión, liderar un equipo, atender a un cliente, cerrar un contrato, entre otros roles.

El objetivo de esta dinámica grupal es ver la capacidad que tienen los integrantes para desempeñarse en otros papeles que, probablemente, les tocará asumir en un futuro.

Aquí Recursos Humanos, de la mano con los altos mandos, debe considerar a qué puestos puede acceder cada uno de los empleados en función de sus características y habilidades para presentarles la situación hipotética y ver qué tan factible es su crecimiento en esa área.

Por todo lo anterior, es un ejercicio que requiere de una mayor preparación previa, pues se debe estudiar cada caso por separado para que desarrollen el rol que se ajuste a su perfil profesional.

Teatro de ventas

El objetivo de esta dinámica grupal es entrenar y desarrollar técnicas de argumentación y negociación, la desinhibición y la empatía. Únicamente se necesita una mesa, hojas de papel y bolígrafos.

Posteriormente, se debe dividir al grupo en dos equipos. El equipo 1 será el representante de ventas de una empresa de cualquier giro y el equipo 2, una ONG.

El objetivo del grupo 1 es lograr mayor lucro y el del grupo 2 conseguir el mejor precio posible, preferentemente, gratis.

Cada grupo tiene un presupuesto predefinido y deben sentarse a la mesa para negociar. El fin no es que se cierre el negocio, sino debatir las estrategias utilizadas en la negociación y entrenar el poder de persuasión de los integrantes del departamento de ventas de tu empresa.

Estas dinámicas grupales ya establecidas pueden funcionar dentro de cualquier empresa, siempre y cuando se implementen de forma ordenada y adecuada, según las necesidades y objetivos.

Pero, evidentemente, no son las únicas; incluso, tú puedes crear dinámicas grupales personalizadas, de acuerdo con lo que necesites. Si quieres hacerlo, aquí te dejo un par de pasos para conseguirlo.

Cómo hacer dinámicas grupales

Piensa en el objetivo que persigues

Pensar no es otra cosa que buscar y analizar qué objetivo quieres alcanzar a través de la dinámica grupal. Algunas preguntas que te ayudarán a identificarlos son las siguientes:

  • ¿Cómo describirías el momento en el que se encuentra tu empresa actualmente?
  • ¿Cómo son los colaboradores? ¿Qué dinámica de trabajo predomina?
  • ¿Qué crees que se necesita para que la empresa mejore?
  • ¿En qué puntos piensas que se debe mejorar?
  • ¿Qué te gustaría cambiar de tus trabajadores?

Una vez que des respuesta a las preguntas anteriores, tendrás una idea mucho más clara de qué quieres conseguir por medio de estas dinámicas, por lo que podrás idear mejores opciones para aplicar.

Comunica a los equipos lo que quieres hacer y por qué

Aquí la clave está en utilizar un lenguaje para predisponer a los empleados de manera que estén abiertos a realizar la dinámica de grupo. Para conseguirlo, sigue los siguientes consejos:

  • Expón el objetivo de la dinámica grupal de forma clara
  • Nombra algunas características positivas de los equipos y explica qué se espera de ellos en conjunto
  • Hazles saber que tú estarás al frente de la actividad para gestionarla de manera correcta y eficiente

Trata de hacerles saber que no se trata de una prueba que deben ‘superar’ para que no se sientan presionados y esto afecte el desarrollo de la dinámica de grupo.

Es importante que se sientan en confianza y se den cuenta de que es en pro de la empresa y de ellos mismos.

Pon la dinámica en práctica y dale un cierre

El siguiente paso es ejecutar la dinámica grupal elegida. Aquí se debe tener en cuenta que hay que prestar atención a la transición y tomarse realmente el papel de facilitador para que todo marche hacia el objetivo previamente planteado y que se pierda en el desarrollo.

Finalmente, es igual de importante saber darle un cierre al ejercicio. Al tener un componente experiencial, pueden presentarse situaciones de diferente índole que deben saberse gestionar y controlar para que todos terminen con un buen sabor de boca y estén abiertos a dinámicas grupales posteriores.

Hacia el final, es importante que tengan la libertad de expresar cómo se sintieron, qué consideran que estuvo bien/mal y qué se puede mejorar para futuras ocasiones, con el fin de que se sientan escuchados y parte de todas las actividades de la empresa.

Conclusión

Las dinámicas grupales son muy importantes para garantizar un buen funcionamiento dentro de cualquier organización.

Recuerda que un elemento clave es la motivación y el compromiso, que pueden desarrollarse o potenciarse a través de este tipo de ejercicios.

Al haber cosas en juego y grandes beneficios, es interesante que los altos mandos analicen la posibilidad de insertar las técnicas de dinámicas grupales siempre que lo consideren necesario, asegurándose de que todos aprovechen las ventajas que brinda este tipo de ejercicios.

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