Para muchos de nosotros, como trabajadores de marketing resultaría obvio tener buena ortografía y prácticamente un tema per se en una campaña publicitaria o de cualquier tipo; sin embargo, en los últimos años han salido varias campañas que contraponen el tema ortográfico y han generado gran controversia. 

Existen 2 posiciones frente a esta tendencia, cada vez más común, de usar los errores ortográficos como estrategia. Por un lado, están los puristas que se oponen a estas técnicas y lo ven como un problema que se ha ido agravando con el uso de las redes sociales y la falta de lectura y, por otro lado, tenemos a aquellos que lo ven con una manera diferente de comunicar.

Nueva llamada a la acción

Con el diccionario en mano

En 2013, Librerías Gandhi realizó una divertida campaña para aumentar los índices de lectura en nuestro país y así mejorar la ortografía de los mexicanos. Esta campaña se llamó “Quisiste decir”, realizada por anónimo, e incorporó una herramienta de Google Ads. 

Esta campaña logró aumentar 36% el tráfico de visitantes a la página web de Librerías Gandhi, con una simple fórmula: cada vez que un usuario escribía mal una palabra, la herramienta le sugería visitar el sitio de la librería. 

Hoy en día, Gandhi tiene una de las mejores campañas a favor de la lectura. Incluso, el público se ha sentido tan identificado que incluso ha usado esta plantilla amarilla y le han colocado leyendas que abarcan desde temas políticos, deportivos y culturales, hasta situaciones coloquiales. Es así como nos damos cuenta cuándo una campaña es verdaderamente exitosa. 

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Gandhi

¿No ai provlema?

Sin embargo también tenemos la contraparte y no es precisamente el buscar que la gente escriba de manera incorrecta, pero este recurso de colocar intencionalmente errores ortográficos se ha explotado para llamar la atención, incluso los podemos encontrar en los lugares más insospechados. 

No sabemos si es la agilidad para convertir un error en acierto, pero, sin duda alguna, es un elemento que te hace voltear y al final logra sacarte una sonrisa. 

bidrios

Pero esto no es únicamente un recurso usado por pequeños negocios a los cuales les “perdonarías” estos deslices. De hecho, aunque no lo creas Starbucks ha usado este tipo de publicidad. 

¿Cuántas veces han escrito mal tu nombre en el vaso de café? o ¿cuántas veces has visto que escriben mal el nombre de algún conocido? Seguramente muchas, y esto se podría evitar, pues ¿cuánto tiempo les podría tomar a los que atienden pedir que deletrees tu nombre? Te apuesto que ni 1 minuto.  

Aún así deciden escribirlo mal y lo más seguro es que, posteriormente, le tomes una foto y la publiques en redes sociales diciendo “volvieron a escribir mal mi nombre”. ¡Bingo! Publicidad GRATIS. 

starbucks

No obstante, existen campañas mucho más profundas, como la de “Va por mi cuenta”, realizada en 2019, donde colocaron en un espectacular la frase “Ni un niño más con ambre”, literalmente se comieron la “h”. Las redes sociales no se hicieron esperar y las burlas y críticas llegaron por montones. 

¿Pero qué hay detrás de todo esto? El error es evidente y no hay nada más que te distraiga para no verlo. Posteriormente, lo explicaron: es una campaña que lucha contra el problema de alimentación y desnutrición infantil tan presente en nuestro país.

Ni un niño más con ambre

En México, 1 de cada 8 niños y niñas menores de 5 años presenta una talla baja a la que le corresponde. La falta de una dieta suficiente, variada y nutritiva puede afectar al correcto desarrollo mental y dificultar el aprendizaje de los infantes.

¿Pero qué tan necesario era abordarlo de esta manera? El espectacular tuvo mucha respuesta en redes sociales, comentarios de burla y desaprobación en su mayoría; sin embargo, dicen que no hay publicidad mala y algunos curiosos seguramente se tomaron el tiempo de investigar. 

¿Se pudo haber tomado el tema de otra manera y con el mismo impacto? Eso no lo sabemos, pero sin lugar a dudas, siempre existirán opositores y defensores de este tipo de publicidad. 

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Entonces, ¿qué funciona?

Con esto no queremos decir que puedes descuidar tu ortografía y tomarte la libertad de escribir como sea, sino que algunas campañas con faltas de ortografía también son planeadas y pensadas. Tienen un objetivo y un público que saben que reconocerá de inmediato el error y las medidas que tomarán. 

Debes estar consciente de los riesgos que implica hacer una campaña de este tipo y saber si es oportuno dejar que piensen que es un error o más adelante explicar por qué se escribió de esa manera. 

Es una apuesta muy arriesgada, no apta para novatos pero que, sin duda, a muchos les ha funcionado. 

¿Y ustedes han hecho una campaña con faltas de ortografía?, ¿qué piensan de ello?, ¿están a favor o en contra? Nos gustaría conocer sus opiniones y experiencias en los comentarios.  

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