Es el sistema donde entran, se asignan y se resuelven todas las solicitudes de tus clientes, sin importar por qué canal llegaron. Cada solicitud se convierte en un ticket con dueño, prioridad y plazo. La diferencia frente a un correo compartido es que el ticket se puede rastrear, medir y escalar.
Un correo compartido resuelve el problema de que varias personas vean lo mismo. No resuelve nada de lo demás: no sabes cuántos casos están abiertos, quién es responsable de cada uno, cuánto lleva esperando el cliente ni qué se le prometió. Todo eso vive en la cabeza de quien contestó.
HubSpot llama Service Hub a su conjunto de herramientas para esto. Lo relevante no es el nombre: es que corre sobre el mismo CRM donde ventas registra sus cuentas. Cuando un cliente escribe, quien lo atiende ve qué compró, qué le prometió el vendedor y qué pasó la última vez que llamó.