"The Internet of Everything" es un concepto que se utiliza para hacer referencia a la manera en la que todas las cosas están enlazadas: las personas, los datos, los procesos y las cosas se reúnen en la web para crear conexiones más relevantes convirtiendo la información en acciones que crean nuevas capacidades, experiencias más ricas y oportunidades económicas mayores para las empresas, los individuos y los países.

Nuestra realidad hoy es en una era en donde el Internet tiene el potencial para influir dramáticamente en las vidas de todos nosotros, a pesar de esto se sabe que el 99% de las cosas que existen en el mundo físico no están conectadas a internet, pero seguramente pronto lo estarán.

Así que debemos estar preparados para el cambio drástico que vendrá cuando el internet despierte todas las cosas que imaginamos y comiencen a tomar conciencia de su propio contexto, además adquieran mayor potencia de procesamiento y capacidad de detección.

A medida que más personas y datos se conecten a internet, su poder crecerá exponencialmente. Todo esto es posible gracias a la velocidad con la que las tecnologías sin cable están avanzando, de manera que en un futuro no muy lejano todas las personas y las cosas tendremos un ID único que nos permita transferir información sin necesidad de interactuar directamente.

Para entenderlo de una manera más clara, hagamos referencia a los ejemplos que ya tenemos en nuestra sociedad como son los chips con los que podemos identificar a nuestras mascotas en caso de que se pierdan; también las lámparas inteligentes que se encienden solas cuando hace falta luz, estos son sólo un par de ejemplos de los objetos que ya existen y que muchas personas ya utilizan.

En conclusión, tendremos una red de objetos cotidianamente conectados.