¿Alguna vez te has puesto a pensar si la vida que llevas realmente te complace y te hace sentir bien? No, no me refiero a que todos los días piensas cuánto dinero te hace falta para comprar el carro que quieres o el celular que no utilizarás al 100% pero es el más caro del mercado, sino al ritmo que llevas y a la alimentación que tu cuerpo recibe, peor aún, sus consencuencias a mediano y largo plazo. Estoy casi segura de que no, en realidad son pocas las personas que se detienen a pensarlo y que logran salir unos minutos de su agetreada realidad para pensar en sus verdaderas necesidades y en cómo sus actos del presente van a repercutir en el futuro. 

La tecnología y la vida moderna aunada al consumismo nos ha hecho creer que tenemos algunas necesidades y que ahora las vemos como vitales, dejando a un lado lo que es realmente importante para vivir saludables. ¿Qué es lo más importante para ti y que te ayuda a mantener tu bienestar? Seguramente no es el celular y tampoco las joyas, sin embargo, las consideramos fundamentales como objetos que nos hacen pertenecer a diversos grupos o segmentos. 

Si bien es cierto que los seres humanos tenemos una gran capacidad de adaptación, la realidad es que no estamos totalmente preparados para ello. Aunque Darwin nos haya contado la Teoría de la Supervivencia, la evolución no puede desarrollar rasgos y características nuevas propias de nuestra especie sino que hace adaptaciones a las que ya existen. En el caso de la especie humana, nuestros antepasados se adaptaron a una vida en la que eran cazadores y recolectores y aunque hayan pasado ya, millones de años, los cambios no nos han hecho muy diferentes (en realidad es menos de lo que creemos). La adaptación biológica nunca llega a ser perfecta, el diseño de nuestro cuerpo y cerebro siempre será imperfecto y tendrán un único objetivo: obtener la mejor solución que permita la supervivencia y la reproducción. 

Es por ésta y algunas otras razones más que ha habido un cambio crucial en la vida del ser humano. A partir de la revolución industrial todo se vio modificado y hoy, la tecnología nos ha convertido en algo para lo que nuestro desarrollo no está preparado. La alimentación es el tema más importante, nuestros antepasados consumían gran cantidad de proteínas y vegetales y su dieta era muy pobre en grasas y azúcares, algo totalmente opuesto a lo que tenemos ahora, además su tipo de vida requería mucha actividad física, cosa que actualmente no tenemos debido a los largos trayectos que hacemos en carro o transporte público. Todo ésto ha derivado grandes problemas para la humanidad pues los pocos cambios evolutivos no han llevado a nuestro cuerpo a una adaptación, ocasionando más bien, su enfermedad. 

Las enfermedades de la civilización son los padecimientos y enfermedades que nuestro cuerpo ha comenzado a sufrir a causa de la mala alimentación y el sedentarismo. La tecnología a pesar de darnos mayor cantidad de vida, también reduce su calidad de manera considerable. Los países de primer mundo y la vida en las grandes ciudades nos ha dejado terribles excesos en grasas, azúcares refinados, sal, estrés crónico y poca actividad física.  

Hoy nuestra civilización tiene una característica en especial: aumento en la obesidad, enfermedades cardiovasculares, diabetes y transtornos emocionales. Dichas enfermedades, a diferencia de las que quejaban a nuestros antepasados, son acumulativas y generan un daño lento. Son crónicas. Por ejemplo, ante una situación de amenaza, las glándulas suprarrenales liberan adrenalina, grases y azúcares en la sangre, actualmente de alguna manera u otra, siempre estamos en un constante estado de alerta, de querer huir aunque sabemos que el problema del estrés laboral y la inseguridad nos acompañan constantemente y lo único que se provoca es que todas estas sustencias liberadas se depositen en las arterias, ocasionando enfermedades cardiovasculares. 

¿Ya te pusiste a pensar un poco más en tu salud y tu vida? ¿Quieres vivir tu jubilación lleno de cosas o lleno de salud? El estrés, además de otras cosas, puede producir terribles transtornos de memoria, esto debido a que el estrés libera "cortisol", que si se mantiene en niveles elevados por largos periodos de tiempo puede producir depresión y destruir neuronas. Y es así como actualmente vivimos y luchamos diariamente con estas llamadas "enfermedades de la civilización". 

La obesidad sobre todo, es una enfermedad que cada día ataca a mayor número de personas, trayendo consigo más enfermedades de tipo cardiovascular, diabetes y algunas otras que con el paso del tiempo, disminuyen la calidad de vida de las personas. Nadie quiere vivir enfermo, todos deseamos llegar a una edad en la que podamos disfrutar del producto de nuestros esfuerzos. Todo esto no significa que tengamos que regresar a ser cazadores y recolectores, en una sociedad actual como en la que vivimos y además con la cantidad de individuos que somos, sería más que imposible.  

Es importante mencionar que la vida que ellos tenían no era mejor que la nuestra, sólo necesitamos encontrar un buen balance en el que las enfermedades de la civilizacion puedan tener un alto. Si bien es verdad que no todos los factores están en nosotros controlarlos, si podemos dejar de vivir menos, yendo más despacio y despreocupándonos por obtener cosas materiales y haciendo más actividades que nos llenen de conocimiento.

Si ahora sientes la necesidad de cuidar tu salud, te recomendamos visitar a un especialista médico. Y si tú eres un especialista médico, ésta es la manera en la que más pacientes llegarán a ti, mediante contenido especializado y que les aporte conocimiento y valor para su salud. El Inbound Marketing es la metodología que te dará el posicionamiento que tu empresa necesita. En Media Source somos una agencia de inbound marketing certificada por HubSpot. 

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