Recientemente mucho se ha hablado del deleite de los clientes, de la creación de relaciones duraderas y del cuidado que les debes dar a las empresas que ya han llegado a ti.

A veces es difícil comprender cómo debe hacerse, creemos que únicamente el servicio es el que habla de nosotros y no es verdad, en la mayoría de las ocasiones el servicio es lo último que llegamos a conocer pues antes de eso ocurren muchas más etapas. ¿Alguna vez te ha sucedido que antes de que un cliente diga que sí, se arrepiente? Analízalo. 

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Comparar la relación que tienes con tus clientes y la que tienes con tu pareja puede sonarte un poco aventurado e incluso a primera instancia podrías pensar que no se puede mezclar una cosa con la otra.

Pero estoy segura de que después de leer este artículo te vas a dar cuenta de que así es, o si quieres puedes no tomar el ejemplo con tu pareja, ojalá la relación que tienes con él o ella sea mucho mejor, pero definitivamente con alguna persona en nuestras vidas llegamos a ese momento en el que tenemos que echar pie de nuestras mejores técnicas para lograr el deleite. 

Pero para poder entender mejor de lo que va este artículo, vamos a detallar cómo surgen las relaciones amorosas, que son en las que principalmente tiene que surgir ese cortejo y finalmente mantener el encanto (o por lo menos así debería de ser).

En el caso de las relaciones familiares no sucede de esta forma pues no escogemos a las personas que están dentro de este círculo y con las amistades podría ser que sí pero no se da tan explícitamente como es con una pareja, por eso, vamos a referirnos a éstas.

¿Cómo es el enamoramiento? ¿Cuándo empieza el encanto y cómo se mantiene? ¿Recuerdas cómo fue el inicio de la relación con tu pareja? Las opciones pueden ser que se hayan conocido en la escuela, en el trabajo o incluso en algún club o lugar que visitaban de forma frecuente.

Quizá pudo ser que en el momento en el que se vieron no surgió el amor y tampoco se gustaron, muchas veces cuando no estás buscando o no tienes la intención de encontrar pareja puedes andar por la vida sin que nadie te guste, sólo disfrutas sin poner mayor atención. 

deleitar En muchos de los casos las relaciones de pareja dan inicio a través de amistades, ese momento en el que comienzas a conocer a las personas y a convivir en mayor medida. Como amigos generalmente conoces mucho más a una persona aunque no tienes tanta cercanía con él o ella.

Salen, van a fiestas, al cine o sólo platican, sabes qué le gusta y en muchos casos coinciden en muchas cosas, te das cuenta de que comienzan a haber muchos puntos y objetivos en común. 

Parece la persona perfecta y crees que es el momento indicado en tu vida para comenzar con una relación, todo indica que debe ser esa persona y es el momento ideal para comenzar a construir un camino juntos. 

Pero eso no nada más depende de ti, claro que debes saber si la otra persona puede corresponderte, ¿cómo lo harás? Comienza esa fase tan importante y emocionante, el cortejo o coqueteo.

Ese proceso en hombres y mujeres sucede de manera distinta, así como en las empresas según la industria, sin embargo en ambos casos se busca gustar, persuadir y convencer a la otra persona haciendo tus mejores esfuerzos, debes hacerte notar y utilizar tus mejores técnicas de ligue.

Haces hasta lo imposible y un buen día te das cuenta de que estás empezando a recibir respuestas, - ¡oh, son favorables, parece que yo también le gusto! - Entonces el coqueteo comienza a volverse más obvio, hay más acercamiento e interés por parte de ambos lados. 

El momento tan esperado está por llegar (que nervios), alguna de las dos personas debe decidirse y dar el primer paso (o segundo). Alguien deberá tener el valor de acercarse a la otra persona y decirle "me gustas". Por fin ocurre ese día y tú no sabes qué decir, estás muy emocionado/a y las mariposas en el estómago comienzan a aparecer.

Te decides a decir que a ti también te gusta esa persona y entonces al estar ambos frente a frente toman la decisión de que comenzarán una relación más formal, el anhelado noviazgo. Pero claro que no todo termina ahí (como en los cuentos), la verdad es que no vivieron felices para siempre. 

relación con clientesLa primera etapa de un noviazgo, quizá los primeros 5 o 6 meses, todo es alegría, felicidad y amor. Ambas personas muestran lo mejor de sí mismas, están interesados en agradar y hacer todo lo que sea necesario para consentir y darle lo mejor a su pareja.

Es cierto cuando los psicólogos dicen que aquí no vemos los defectos de la otra persona, todo es maravilloso. Pasear, salir, reír, caminar tomados de la mano...un sueño. Mientras el tiempo sigue corriendo... 

En el mejor de los casos, el amor es real y ambas personas se aceptan tal y como son, sin buscar cambiar algo en la pareja. En el peor de los casos, cuando la confianza y la relación es más madura, el encanto termina pues las personas dejan de fingir o de parecer y comienzan a ser lo que realmente siempre han sido.

Pero sigamos en el cuento del príncipe azul en donde todo es perfecto y ambas personas están hechas el uno para el otro. Meses después (muchos o pocos) deciden continuar y dar un siguiente paso...¡vivir juntos! 

Es aquí en donde en verdad comienza la relación (y no lo digo por experiencia propia). Cuando se llega a ese punto de madurez personal y en la relación puede suceder (como casi siempre) que se pierda de vista la importancia del amor y creemos que ya con vivir bajo un mismo techo las personas tienen que estar enamoradas.

El trabajo, los hijos y las respectivas labores generalmente le dan la bienvenida a la monotonía, con ello los detalles se pierden, el interés se transforma en costumbre y los conflictos aparecen con mayor frecuencia. ¿Qué está sucediendo? Eso que nadie quiere que falte pero que también es difícil de lograr: el deleite. 

Ahora ponte a pensar, ¿qué haces para mantener a tu pareja enamorada/o de ti? Lo más fascinante es cuando a pesar del tiempo que llevan juntos se siguen divirtiendo igual e incluso cada vez disfrutan más el tiempo juntos, ese momento en el que te pones a pensar en la relación y te das cuenta de que todo lo que ha sucedido es justo como lo querías, además ha sido de gran apoyo para lograr tus objetivos.

Sin duda estás convencido de que esa relación ha sido una gran inversión de tiempo y espacio y quieres que nunca termine. 

Muy lindo, ¿cierto? Ahora vamos a ver la misma situación pero en una relación con tus clientes:

conseguir clientes

El enamoramiento que tienen las empresas hacia tus servicios o producto sucede de la misma forma. Aún cuando entre amigos pueden prestarse los servicios profesionales, lo más común y que cada día sucede con mayor frecuencia es encontrarse a través de los medios digitales.

Seguramente el primer acercamiento con los que ahora son tus clientes sucedió a través de la página web o de las redes sociales. A veces, cuando sólo estamos revisando las novedades en nuestros perfiles de redes sociales podemos llegar a ver artículos o contenidos muy interesantes realizados por alguna empresa, pero simplemente es algo que por el momento no necesitamos, sin embargo, ya hicimos el primer contacto.

El contenido nos gusta, el diseño nos parece interesante y la oferta que presenta esa empresa es bastante buena, sin importar el sector al que pertenezca. La empresa te parece tan profesional que decides echar un vistazo a todo su sitio, tienes tiempo y te parece interesante, muy interesante.

Al final, ya cuando revisaste todo lo que te interesó, abandonas la página pero el recuerdo de la empresa quedará en tu mente. Lo que viste fue tan bueno que comienza a entrarte la duda de que quizá podrías necesitar sus servicios. De cualquier manera, por el momento no estás muy interesado sin embargo comienzas a enamorarte, poquito. 

El tiempo pasa y quizá vuelves a ese sitio unos días o meses después, miras detenidamente otra vez y te gusta por segunda vez, ubicas los datos de contacto y decides tener un segundo acercamiento.

Es aquí en donde ambas empresas comienzan una relación, todavía no sabemos qué sucederá o cuáles sean las intenciones, lo que sí, es que la empresa solicitada debe comenzar el proceso de "coqueteo y cortejo".

A partir de que sabes que alguien está interesado en ti, debes poner mayor atención y echar adelante tus mejores cartas de presentación. ¿Qué continúa? El cortejo, así como los pavorreales abren sus alas y muestran sus bellos colores, tu empresa también debe hacerlo para convertir a ese seguidor en un cliente.

Ya tienes sus datos de contacto, han hablado algunas veces y finalmente se van a conocer, ¡que emoción! Han agendado una cita para hablar de sus objetivos y de la forma en la que podrán cumplirlos, si en este punto logran entenderse y complementarse, el trato estará casi hecho. 

atraer clientesLlega ese día, ya sea que alguna de las partes visite las oficinas del otro o que decidan verse en un lugar aparte. Ahora están frente a frente hablando del camino que podrían comenzar a recorrer juntos.

Una parte importante aquí es la empatía y la confianza que sientan uno por el otro al estar juntos, ambas empresas deben sentirse en calma y completamente en orden para poder dar el siguiente paso.

De manera vulgar y banal, se puede decir que es necesario "caerse bien", cuando una empresa decide trabajar con otra se procura que las relaciones vayan más allá de los simples negocios y las personas con las que se trata sean lo más amable posible, sólo así las cosas fluirán y todo saldrá bien. Esa es una de las cosas que se tienen que ver en las primeras citas. 

De igual manera, existen dos posibilidades después de conocerse y hablar de los objetivos: la relación no continúa o el futuro cliente quedó tan impresionado que no puede esperar más para comenzar a trabajar.

Obviamente lo mejor es que la relación pase a cerrarse y el contrato quede firmado. La emoción para ambas empresas es evidente, por un lado se ganó un cliente y por el otro es una oportunidad de crecimiento y mejora pues han ganado un aliado. 

Así como con las parejas, los primeros meses la relación es súper, todo marcha de maravilla y ambas partes están completamente felices. Pero aquí no termina todo, debemos entender que el mundo cambia, la tecnología avanza y hay algunos sectores que constantemente están en evolución (unos más rápido que otros) pero precisamente por eso es que debemos mantenernos en constante innovación para poder ofrecer servicios y productos actualizados.

Los clientes esperan servicios de calidad y las relaciones con ellos también deben procurarse por dos razones sumamente importantes: 

Lograr fidelización por parte de ellos para lograr que siempre quieran estar contigo.

Aquí no existe ese momento en que deciden vivir juntos o casarse, sin embargo, existe algo más importante que es la confianza depositada en tu empresa y eso es algo que por ningún motivo puedes perder.

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En el caso de las relaciones amorosas los detalles pueden ser flores, chocolates, mensajes, etc, pero ¿cómo deleitar a un cliente? Aunque parezca complicado no lo es tanto, también a ellos los puedes procurar y querer, es válido y sobre todo cuando la relación llegó a ese punto en el que más que socios son amigos.

Existen fechas importantes en las que puedes mandarles una felicitación o darles ciertos detalles, no esperes a Navidad o Año nuevo para crear un bello mensaje. Algo que siempre debes tener en cuenta y que ayudará a crear su fidelización es que ellos desean transparencia y aprender de ti porque eres un experto en tu tema.

Una forma de demostrar que siempre les estás dando el mejor servicio es a través de la información que les puedes enviar. Una manera de deleite es con "mensajes bonitos", o sea, contenido de calidad.

Demuéstrales que sabes y tu empresa es experta en lo que hace así no tendrá nunca que dejarte. Crea ebooks, artículos, infografías, gráficas, reportes, etc, y compártelas con ellos. Esa es una forma en la que ellos valorarán tu esfuerzo y sobre todo, tu profesionalismo. 

¿Ahora sí ya viste como una relación con tus clientes es igual a la que tienes con tu pareja? Nunca debes olvidar porqué comenzó todo, siempre mantén tus objetivos claros y háblales de lo importantes que son para ti (ese consejo es muy bonito pues aplica para ambos casos). 

En muchas ocasiones he escuchado que en las parejas dejan de existir los detalles, todo eso que había al principio. Recuerda que nada es seguro y así como pueden haber muchas personas afuera también existen muchas más posibles empresas en el mercado para cubrir tus necesidades.

Los clientes aún cuando ya te escogieron, pueden cambiar de opinión y eso no es lo que queremos. Siempre ten presente que entre más relaciones duraderas logres, más éxito podrás tener (eso no sólo aplica en los negocios). Deleita a tus clientes e incrementa su lealtad.

Si deseas conocer más métodos y más información acerca del deleite de tus clientes, te recomiendo descargues nuestro ebook y comiences a ponerlo en práctica. Los clientes nunca son demasiados, por el contrario, cada vez tendrás que consentirlos más y darles lo mejor de ti.

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